La casta era esto: Podemos: de querer cambiarlo todo a no querer soltar el sillón
Desde que, en 2023, Podemos aceptó integrarse en Sumar para concurrir a las elecciones generales, empezó a asomar la patita. Probablemente, sin aquella coalición, ni siquiera habría conseguido representación en el Congreso. Sin embargo, lejos de aprovechar esa oportunidad para reconstruir un proyecto político, terminó rompiendo con Sumar y trasladándose al Grupo Mixto. Desde entonces, cuesta encontrar una estrategia que no pase por provocar una nueva oportunidad electoral, recuperar protagonismo y garantizar que sus principales dirigentes puedan seguir ocupando un escaño. Porque esa es la gran contradicción de Podemos: un partido que nació prometiendo acabar con los privilegios de la clase política parece haberse convertido en una organización obsesionada con conservar los suyos. No debe de ser fácil asumir que un partido que llegó a tener más de setenta diputados en el Congreso ha pasado a la irrelevancia política en buena parte del territorio. Pero quizá lo más difícil no sea aceptar...
