CON IGLESIAS NO, PERO SUS SUS VOTOS SÍ
No sé si el que habla es el Sr. Sánchez Presidente en funciones o Pedro el candidato. Tampoco sé si el Pedro Sánchez verdadero es el que va en mangas de camisa cuando hablaba con Évole o el del traje y la camisa recién almidonada en La Moncloa. Quizá, como el de la santísima trinidad, el de Pedro es un milagro, un trío de personalidades en un solo cuerpo o la reencarnación del aceite Tres en Uno, para puertas que chirrían.
No sabe el cansancio y la decepción que sentimos muchas personas. Algunas ni siquiera irán a votar si se repiten las elecciones, aunque se froten las nanos y hagan números de lo que les tocaría a cada uno en el reparto. Castillos en el aire, cuentos de la lechera, llamenlo como gusten, pero a estas alturas me fio más de las predicciones de pasadas por agua de Sandro Rey que de las encuestas.
¿Cuánto tiempo habrían tardado en ponerse de acuerdo en la derecha? Les habría faltado tiempo y sobrado ideas. Sin explicaciones, con pactos secretos o chanchullos nocturnos. Pactando con la extrema derecha o con el diablo. Les habría dado igual lo que los demás dijeran, porque mientras unos se entretienen pensando en el "qué dirán", otros se pasan por el forro lo que de ellos digan.
Hay tantas teorías que da para varias novelas, ensayos y manuales. Lo que quiere el PSOE no parece estar claro, unos creen que es acabar con Unidas Podemos y Ciudadanos, otros que lo que pretende es sacar más votos para no tener que pactar con nacionalistas catalanes, y los de más allá que quieren todo el poder y prefieren arriesgarse a perderlo en unas nuevas elecciones que tener que compartirlo. Pero, sinceramente, me importa un bledo lo que el PSOE quiera. La ciudadanía ha votado y ellos, esos políticos que cobran un sueldo todos los meses tanto si trabajan como si no lo hacen, deberían apañarse con lo que les ha tocado en el reparto.
Yo lo tengo claro, después de el espectaculo lamentable de un Presidente en funciones que es incapaz de hablar y llegar a acuerdos con las demás fuerzas parlamentarias, si fuera UP le daría el sí sin pedir nada a cambio. Que se coman ellos, el PSOE, la recesión económica que se nos viene encima, que tengan que ir cada día al Parlamento a trabajar una a una las medidas y acuerdos a los que quieran llegar, que suden tinta sus 123 diputados mientras el resto, 227, ejercen la oposición.
Recuerden que si el PSOE recuperó votos, fue a costa de hacerse pasar por un partido de izquierda que prometió llevar a cabo políticas de izquierda. En estos meses, desde que ganaron las elecciones, se han ido quitando las caretas y hemos descubierto que Pedro es el mismo que era antes de ganar por segunda vez las primarias de su partido. Es posible que sus votantes aún no se hayan dado cuenta o que se resistan a reconocer que se equivocaron al creer al Pedro Sánchez que iba en mangas de camisa. Solo hay que esperar que el clima de tensión se rebaje y saber aprovechar las oportunidades.
No se trata de ganar o perder, a estas alturas de la partida lo que muchas personas queremos es acabarla y que no se repitan las eleciones. Y creo, sinceramene, que el que la dé por terminada y evite las elecciones acabará llevandose el premio.
Yo lo tengo claro, después de el espectaculo lamentable de un Presidente en funciones que es incapaz de hablar y llegar a acuerdos con las demás fuerzas parlamentarias, si fuera UP le daría el sí sin pedir nada a cambio. Que se coman ellos, el PSOE, la recesión económica que se nos viene encima, que tengan que ir cada día al Parlamento a trabajar una a una las medidas y acuerdos a los que quieran llegar, que suden tinta sus 123 diputados mientras el resto, 227, ejercen la oposición.
Recuerden que si el PSOE recuperó votos, fue a costa de hacerse pasar por un partido de izquierda que prometió llevar a cabo políticas de izquierda. En estos meses, desde que ganaron las elecciones, se han ido quitando las caretas y hemos descubierto que Pedro es el mismo que era antes de ganar por segunda vez las primarias de su partido. Es posible que sus votantes aún no se hayan dado cuenta o que se resistan a reconocer que se equivocaron al creer al Pedro Sánchez que iba en mangas de camisa. Solo hay que esperar que el clima de tensión se rebaje y saber aprovechar las oportunidades.
No se trata de ganar o perder, a estas alturas de la partida lo que muchas personas queremos es acabarla y que no se repitan las eleciones. Y creo, sinceramene, que el que la dé por terminada y evite las elecciones acabará llevandose el premio.
Comentarios
Publicar un comentario