EL DEGUSTADOR DE EMPANADILLAS CLANDESTINAS
Estoy por hacerme la prueba del Carbono-14 y comprobar si soy de este siglo, o en realidad soy una reliquia del pasado. La cuestión es que detesto la traición y aunque hay mucha gente que también se manifiesta contraria, llegado el momento toma partido por el traidor en función de cómo pueda beneficiarle. Tambien hay quienes llaman oportunidad a lo que siempre se ha conocido como traición, pero este hecho está igualmente ligado a unos posibles beneficios.
Para salir de dudas, he buscado el término en el diccionario de la RAE y esto es lo que dice: "Que comete traición". Y ¿qué es la traición? Pues según el mismo diccionario traición es "falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener".
Me quedo mucho más tranquila, porque supongamos que una persona está en política, las bases del partido en el que milita votan su candidatura a unas elecciones y cuando faltan pocos meses para los comicios, sin previo aviso, deja el partido y se presenta por otro.
¿Traición u oportunidad?
Yo diría que esa persona es un oportunista traidor, pero no quiero ensañarme, así que volveré al significado de traición: "Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener".
Nos encontramos a menos de dos meses de otras elecciones generales y El Degustador De Empanadillas Clandestinas, a partir de ahora EDDEC, que lleva meses diciendo que no se presentará a las elecciones, ahora resulta que sí lo habia pensado. Cosa que vaticiné en este mismo blog, en la entrada titulada Errejón y un país para comérselo.
Es posible que yo sea una reliquia de otro siglo, pero en menos de dos meses, sin previsión alguna, es imposible preparar una campaña electoral, aunque no vaya a presentarse en todo el territorio nacional. Lo que intento decir es que si está sucediendo, es porque ya estaba previsto.
Dicen que EDDEC es uno de los políticos más brillantes del panorama actual. Prefiero no pronunciarme a este respecto, pero de lo que estoy segura es de que no es un político valiente.
Recapitulemos. EDDEC fue siempre de la mano de Pablo Iglesias y no se soltó de ella hasta que estuvo seguro de que podía aferrarse a la de Carmena. Si le conocemos, es gracias a la proyección mediática de ambos. Es como esas personas que padecen el síndrome de la liana y van encadenando una relación tras otra sin que medie ningún descanso entre una y otra. Inseguridad, miedo a quedarse solo, oportunismo... Lo llamemos como lo llamemos, está claro que se aferrará a tantas manos como pueda y allí donde pueda.
No olvidemos que partidos a la izquierda ya han surgido en otras ocasiones. Recordemos a Actúa o a Madrid en pie, que se presentó en las últimas elecciones municipales de Madrid. No se ha hablado mucho de ellos y aunque habrá quien diga que no tienen representación ninguna, tampoco Más Madrid la tenía en la Comunidad antes de las elecciones autonómicas. Sin embargo, ni antes ni ahora han dejado de entrevistar a EDDEC en televisiones, radios y periódicos, en algunos durante tres domingos consecutivos. Incluso le han hecho barómetros en los que se asegura que de presentarse a las elecciones, la mayor parte de los votantes de Unidas Podemos podrían votarle.
Este señor le cae bien a todo el mundo. Es, en apariencia, moderado, amable y dialogante. Aunque después bloqueé en las RRSS a todo aquel que le haga una crítica, incluídas las que se hacen desde el repeto y la moderación. Será porque no hay nada mejor y más realista que vivir en una burbuja.
Todo el mundo tiene derecho a presentarse a unas elecciones. Las cadenas privadas tienen derecho a tener una línea editorial, incluso a apostar por un partido o un candidato, aunque el partido no tenga nombre y el candidato aún no haya salido a decir que se presentará como tal. Pero que no disfracen esto de periódismo.
Me queda un consuelo, y es que cuando cierta cadena de TV apostó claramente por Susana Díaz en las primarias del PSOE, Pedro Sánchez las ganó y llegó a ser presidente.
Tal vez Pablo Iglesias debería soltarse el pelo, colocarse de nuevo el piercing en la ceja y comprar unas cuantas camisas en Alcampo. A él nunca le perdonarán ser de Vallekas y creo que, llegados a este punto, debería sacar al vallekano que hay en él, e ir a por todas.
En un país en el que la inteligencia se piensa más como la incapacidad del otro que como la capacidad de uno mismo y teniendo en cuenta que no vamos sobrados de talento, no porque no exista sino porque se invisibiliza, cualquier día Lola, la perra de Marhuenda, será Presidenta del Gobierno y no solo aplaudiremos, sino que nos felicitaremos porque sea la primera hembra en llegar a ostentar tal poder. Esperemos que al menos ladre bien.
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